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Acer Burgeriano

Publicado en Forestales
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Se trata de un árbol de pequeña a media talla, capaz de alcanzar una altura de 5 a 20 metros con un tronco de hasta 50 centímetros de diámetro.

Las hojas están en pares opuestos, de 2,5 a 8 centímetros de largo (excluyendo el pecíolo de 2 a 5 centímetros de longitud) y de 3,5 a 6,5 centímetros de ancho, dura, de color verde brillante en la parte superior, y más pálido en la inferior.

Cada hoja del arce tridente se presentan generalmente con tres lóbulos oscuros, que en los árboles maduros apuntan hacia adelante y con márgenes lisos, mientras que en los ejemplares jóvenes con más extendidos y con márgenes dentados. Las flores se producen en primavera, de coloración amarillo-verde, en corimbos pendulares. Cada una está compuesta por cinco sépalos verdosos y cinco pétalos de color amarillo-blanco de alrededor de 2 milímetros de largo, y ocho estambres.

La fruta es una sámara de color castaño amarillento, de 2,5 centímetros de largo, en cuyo interior alberga una semill de 4 a 7 milímetros de diámetro.

La propagación de esta especie puede realizarse por semillas a mediados o finales del otoño o primavera, y por esquejes de madera suave a principios del verano.

Para un desarrollo equilibrado del arce tridente, es aconsejable su ubicación en un lugar donde reciba al menos algunas horas de sol directo. Durante el invierno, las plantas jóvenes pueden necesitar de una ligera protección del viento o del frío; Una vez establecidos, los pequeños árboles resisten mejor las bajas temperaturas y entonces se pueden cultivar en el jardín por todo el arco del año.

Este árbol prefiere los suelos suaves y no demasiado drenados. Para su cultivo se sugiere un sustrato en el que se mezclen tres partes de turba, dos de arena, dos de tierra común, dos de piedra pómez y una de materia orgánica.

En cuanto a sus necesidades de agua, es recomendable regar al arce tridente regularmente, con el equivalente a dos o tres vasos de agua, dejando secar el terreno entre un riego y otro. Se aconseja de regar cada 2 o 3 semanas durante la temporada cálida del año. Los ejemplares jóvenes, recientemente trasplantados, necesitan más agua que los ejemplares adultos; a medida que vayan pasando los años irán desarrollando un buen aparato radical que le permitirá aprovechar el agua de las lluvias sin necesidad de recurrir a muchas más regaduras.

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